Fosfatidilserina

Fosfatidilserina                            

La fosfatidilserina es un componente
de los fosfolípidos que usualmente se mantiene en la monocapa lipídica
interior. Es soluble en grasa y de 
forma endógena la crea nuestro 
organismo en el cerebro. La
suplementación con fosfatidilserina 
ayuda al mantenimiento de las 
membranas celulares, al crecimiento 
de dichas células, su secreción y comunicación y el transporte de 
señales entre células. 

También forma parte de las membranas celulares internas, como almacén metabólico para otros fosfolípidos.

Se ha demostrado que la fosfatidilserina acelera la recuperación, previene el dolor muscular, mejora el bienestar y puede poseer propiedades ergogénicas en ciclistas, levantadores de pesas y corredores de fondo. Se ha informado de que la fosfatidilserina de la soja, en forma de dosis dependientes (400 mg), es un complemento eficaz para combatir el estrés inducido por el ejercicio al disminuir los altos niveles de cortisol. 

El suplemento de fosfatidilserina promueve un equilibrio hormonal deseable para atletas y podría disminuir el deterioro fisiológico que acompaña el sobreentrenamiento y/o el sobreestiramiento. En estudios recientes, se ha demostrado que la fosfatidilserina mejora el estado de ánimo en un grupo de jóvenes con tensión nerviosa y la precisión que tiene de salida mediante el aumento de la tensión de la resistencia de los golfistas.

Otra de sus características es que estimula la secreción de neurotransmisores, como la acetilcolina y la dopamina, muy importantes para el buen funcionamiento del sistema nervioso, mejora el transporte entre iones y aumenta los receptores para los neurotransmisores del cerebro.

Propiedades
  • Aumenta la memoria, la concentración y la capacidad de aprendizaje. 
  • Equilibra el estado de ánimo. 
  • Calma y disminuye la ansiedad. 
  • Ayuda en la enfermedad de Parkinson. 
  • Disminuye los síntomas depresivos. 
  • Ayuda al cerebro a utilizar la glucosa de manera adecuada. 
  • En la epilepsia, reduce las crisis convulsivas. 
  • Disminuye el estrés. 
  • En deportistas, ayuda al desarrollo muscular y afloja los dolores propios de entrenamientos estrictos. 
  • Aumenta los niveles de testosterona y disminuye los de cortisol.
  • Mejora los síntomas que aparecen con el Alzheimer, que afecta al lenguaje, pensamiento, memoria y a la capacidad de realizar actividades diarias. 
  • Mejora la capacidad mental. 

Así pues, la fosfatidilserina es muy importante para una buena actividad mental de cualquier persona, pero especialmente tiene beneficios terapéuticos en personas que padecen cualquier tipo de demencia, sobretodo al principio de dichas enfermedades, los pacientes de Parkinson, personas mayores de 45 años, deportistas profesionales y para quienes sufren depresión.


Fuentes naturales de fosfatidilserina

Fuentes animales: pollo, ternera, cerdo, y algunos pescados y mariscos como el bacalao, la sepia, el atún o las almejas.
Sobretodo la encontramos en vísceras de dichos animales, por lo tanto, intentar obtener fosfatidilserina a partir de producto animal que no sea ecológico, no es recomendable, ya que la mayor cantidad de medicamentos y tóxicos que tienen los animales criados para la alimentación quedan acumulados en vísceras, pudiendo producir a la larga efectos negativos para el organismo de quienes las consumen. 

Fuentes vegetales: La principal fuente vegetal es sobretodo las habas de soja. Mediante una serie de procesos, obtenemos la fracción fosfolípida de la lecitina de soja.
También son fuentes vegetales las alubias blancas, la cebada y el arroz en grano, la col y la zanahoria, en menor cantidad. 


Aumentando su eficacia

El resultado de consumir alimentos que contengan fosfatidilserina, aún es más beneficioso cuando se acompaña con unos hábitos saludables como son: 


  • Consumo de pescado azul, ya que son ricos en omega 3. 
  • Utilizar aceite de oliva virgen y ajo crudo para los fallos de memoria. 
  • Dieta rica en alimentos que contengan vitaminas del grupo B, como cereales integrales, legumbres y frutos secos, y antioxidantes. 
  • Reducir o eliminar el consumo de tabaco, alcohol y bebidas estimulantes. 
  • Evitar el consumo de aditivos, azúcar blanco y “comida basura”. 
  • Practicar ejercicio o deportes suaves. 
  • Dormir las horas recomendadas para un buen descanso. 

Dosis y presentación

Los suplementos de fosfatidilserina se venden en forma de capsulas, ampollas o en polvo.

Al ser la cantidad diaria neta recomendada 300 mg, se distribuye en tres tomas de 100 mg o en una de 300 mg preferiblemento tomada luego del entreno, durante aproximadamente un mes. A partir de aquí se pueden tomar 100 mg diarios de mantenimiento, siendo recomendable hacer un descanso de un mes aproximado cada dos o tres meses de toma.

Contraindicaciones y precauciones

Pocos son los efectos secundarios que se conocen de la fosfatidilserina. Puede producir leves dolores estomacales o insomnio al tomarla de noche.

Las personas que deben vigilar al suplementarse son las que consumen medicamentos anticoagulantes o complementos de ajo, ginko biloba y vitamina E.

Las mujeres embarazadas o lactantes, los niños, y personas con algún tipo de problema renal o hepático deberán consultar a su médico antes de tomar una suplementación de fosfatidilserina.


Estudio

Un estudio hecho por investigadores de la Universidad de Misissippi que concentró a un grupo de 10 hombres sanos, medianamente entrenados que recibieron 600 mg de fosfatidilserina durante 10 días seguidos después de un entreno de 15 minutos, hizo que se produzca más testosterona y menos cortisol en el post-entreno; esto nos demuestra de una vez por todas, que ciertos extractos o compuestos naturales combinados con actividad física, produce los cambios hormonales deseados, sin ayuda “extra”, como muchos perciben de los grandes atletas, fuera del mundo del culturismo.

La fosfatidilserina se encuentra en las membranas de las células, pero cuando se toma como suplemento, mejora la función de los receptores y la resistencia al estrés; no se conoce sus vías de funcionamiento, pero estudios en humanos a pequeña escala demostraron que la fosfatidilserina disminuye las concentraciones de cortisol después del ejercicio y la exposición consecuente al estrés, siendo éste, el razonamiento detrás de la investigación que estamos hablando aquí.

Los investigadores querían saber si podrían mejorar la respuesta hormonal usando un suplemento bastante simple; después de todo, menos cortisol y más testosterona significa más progresión, y en este caso tuvieron suerte, porque consiguieron su objetivo, usando la relación entre el cortisol y la testosterona como un indicador de la facilidad con que el cuerpo acumula músculos.

Es por eso que algunos científicos deportivos aconsejan a los atletas a desarrollar un entrenamiento de potencia antes de entrada la noche, pues los niveles de testosterona también pueden ser algo menor que al principio del día, pero los niveles de cortisol son radicalmente más bajos en este momento del día, y la fosfatidilserina, es una solución ideal.

Los resultados muestran el efecto sobre la cantidad total de testosterona en la sangre durante el experimento, demostrando que el grupo que tomó la fosfatidilserina, incrementó la cantidad total de testosterona en un 35%, mientra el mismo porcentaje se redujo la cantidad total de cortisol, mejorándose la relación entre las dos hormonas de al menos 180%.

Culturismototal: Eduardo Domínguez



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